Antes de comprar más, veamos qué se está usando
Es la conversación más rentable de todo el proyecto y también la más incómoda: en casi todas las empresas hay licencias pagadas que nadie abre desde hace meses. Empezar por aquí suele financiar buena parte de lo que viene después.
Qué miramos exactamente
- Licencias contratadas frente a licencias activas. Quién tiene qué asignado y quién la ha abierto de verdad en los últimos meses.
- Uso por departamento. Dónde ha prendido y dónde se quedó en la sesión inicial. Casi nunca es homogéneo.
- IA por libre. Qué aplicaciones y extensiones de IA hay conectadas a vuestro entorno, y quién está usando cuentas personales para trabajo.
- Qué frena el uso. A veces es formación; muchas otras es que la herramienta está donde nadie entra o que falta un permiso.
Cómo se hace
Leemos la configuración y las métricas de uso de vuestro entorno de Microsoft 365 o Google Workspace en solo lectura y sin instalar nada en los equipos. No es un botón que se pulsa y escupe un informe: hay una revisión técnica detrás y una conversación con vosotros para interpretar lo que sale, porque el mismo número significa cosas distintas en una gestoría y en una ingeniería.
Qué te llevas
Un informe con el número real de licencias en uso, el mapa de adopción por departamento, el inventario de IA en la sombra y una recomendación concreta: qué quitar, qué mantener y por dónde empezar. Con su impacto en la factura, en euros y no en porcentajes.
Si de ahí sale que no te hace falta nada más por ahora, te lo decimos. Es una respuesta legítima y la damos con frecuencia.
Y después
Con la foto encima de la mesa se decide el paso siguiente: normalmente ajustar licencias e implantar lo que sí tiene sentido. Si el diagnóstico saca permisos descontrolados —pasa a menudo—, antes toca el escalón Governance de BeSafe: encender IA sobre eso es acelerar el problema.
Esto es una pieza de BeReady · Adopción.
Vuelve a la solución completaLo que nos preguntan antes de empezar.
¿Tenéis que acceder a nuestros datos?
No leemos el contenido de vuestros documentos ni de vuestros correos. Lo que se lee es configuración y métricas de uso: qué licencias hay, quién ha abierto qué y qué aplicaciones están conectadas. El acceso es de solo lectura y se retira cuando termina.
¿Cuánto tarda?
La parte técnica es cuestión de días. Lo que marca el ritmo es la conversación de interpretación: sin ella el informe es una lista de números que cada uno lee como quiere.
¿Y si sale que estamos pagando de más?
Sale casi siempre, y es la mejor noticia posible: es dinero que ya estás gastando y que puedes redirigir. Nadie ha decidido mal — las licencias se compran en bloque porque sale mejor de precio y nadie vuelve a mirarlo.